Novatos vs Mecánica
Qué poca experiencia tengo. Con cualquier luz que se le enciende al coche o cualquier capilar que explota pongo el grito en el cielo en forma de parada de emergencia o urgencias. Queda tanto por aprender...
Me gustaría tener una guía de mecánica para novatos y otra de salud para novatísimos. Igual algún día me atrevo con la primera porque ya voy teniendo mis sucesos qué contar a la espalda: que si carga de la batería con pinzas, error en combustible, ruidos raros de procedencia incierta, rotura de la bomba del agua, calentamiento del coche... y claro, todo esto a una le da tablas.
Al principio escudriñaba cada ruidillo del motor y cualquier anomalía me asustaba... bueno, al principio y ahora también. Cuando el otro día se encendió la luz de "¡ojo! ¡¡¡se ha calentado el motor!!!" mi reacción fue: lo primero tener miedo por si me explotaba el coche allí mismo, lo segundo parar el motor (mitad de camino de ronda) y finalmente llamar a asistencia en carretera (y asistencia en general): a mis papis.
Después de sucesos varios ya conozco otro elemento más del misterioso mundo que hay bajo el capó: la bomba de agua. Sé que se me ha roto, he aprendido a no temerle y a saber qué hacer si me falla.
Así que primer capítulo de la guía: si se calienta el vehículo hay que evitar el pánico, parar el coche (que no el motor) y así arrancado, llenar con agüica fresca el depósito del agua-anticongelante hasta un poco más de la mitad. Es intuitiva la utilidad del anticongelante y con la calentura que nos ocupa es bastante prescindible. Probablemente se pueda continuar tranquilamente el trayecto. (Lo del "don't panic" es aplicable a todos los capítulos).
Es gratificante abrir el capó sabiendo qué quieres hacer y cómo. Da un aire de experiencia que, por supuesto, es totalmente incierto.
Me gustaría tener una guía de mecánica para novatos y otra de salud para novatísimos. Igual algún día me atrevo con la primera porque ya voy teniendo mis sucesos qué contar a la espalda: que si carga de la batería con pinzas, error en combustible, ruidos raros de procedencia incierta, rotura de la bomba del agua, calentamiento del coche... y claro, todo esto a una le da tablas.
Al principio escudriñaba cada ruidillo del motor y cualquier anomalía me asustaba... bueno, al principio y ahora también. Cuando el otro día se encendió la luz de "¡ojo! ¡¡¡se ha calentado el motor!!!" mi reacción fue: lo primero tener miedo por si me explotaba el coche allí mismo, lo segundo parar el motor (mitad de camino de ronda) y finalmente llamar a asistencia en carretera (y asistencia en general): a mis papis.
Después de sucesos varios ya conozco otro elemento más del misterioso mundo que hay bajo el capó: la bomba de agua. Sé que se me ha roto, he aprendido a no temerle y a saber qué hacer si me falla.
Así que primer capítulo de la guía: si se calienta el vehículo hay que evitar el pánico, parar el coche (que no el motor) y así arrancado, llenar con agüica fresca el depósito del agua-anticongelante hasta un poco más de la mitad. Es intuitiva la utilidad del anticongelante y con la calentura que nos ocupa es bastante prescindible. Probablemente se pueda continuar tranquilamente el trayecto. (Lo del "don't panic" es aplicable a todos los capítulos).
Es gratificante abrir el capó sabiendo qué quieres hacer y cómo. Da un aire de experiencia que, por supuesto, es totalmente incierto.